Tras
ser relacionado por Jorge Barata y Gustavo Gorriti de recibir dinero de
Odebrecht y, vinculado con diferentes partidos políticos, Víctor Andrés Ponce
se defiende.
FOTO: CELESTE CAMPOS.
Por: Doris Callirgos y Celeste Campos.
Criticado por muchos. Marxista en sus
inicios, pero antimarxista en la actualidad. Relacionado con cuestionados
partidos políticos y con la misma Odebrecht, por recibir cuantiosas cantidades
de dinero. Pero firme, seguro y contundente en cada una de sus palabras. Así se
le puede apreciar en las entrevistas y videos publicados en su portal El Montonero. Y en esta entrevista,
realizada en la oficina de su portal, no fue la excepción.
Doris Callirgos: Estudió Derecho en San
Marcos. ¿Por qué nunca lo ejerció?
—Soy bachiller en Derecho, tengo una Maestría en Literatura y estoy
estudiando el Doctorado en Filosofía. Nunca ejercí como abogado porque el
periodismo tiene algo especial, una adrenalina singular. Se necesita tener
mucha intuición y a la vez mucha cultura. El periodismo logra combinar lo
inmediato con una cultura de largo plazo, algo que no tiene el Derecho.
Celeste Campos: En un video de El Montonero en YouTube, sostiene que
el presidente Vizcarra ha fracasado en muchos aspectos y por eso propuso el
adelanto de elecciones. ¿En qué más cree que fracasó?
—Vizcarra es el resultado de una
estrategia de confrontación con el Congreso. Él llegó cuando el Congreso había
acumulado mucho desprestigio por los errores de Fuerza Popular. Durante dos
años, este partido se dedicó a hacerle la guerra a PPK. En lo que va de su
gobierno, Vizcarra ha hecho lo contrario. El Ejecutivo es el que ataca al
Congreso. Desde el referéndum hasta las cuestiones de confianza, todo genera
una guerra permanente contra el Congreso. Un Congreso que ha bajado la cabeza
en todo. La gente ya está cansada de esta guerra y empieza a mirar cómo
gobierna Vizcarra. Y en realidad, no hay gobierno. Eso es más o menos Vizcarra.
Un gobierno que ha abandonado todas sus responsabilidades. Él está mareado por
la popularidad. Si tú golpeas a una institución que la gente rechaza (el
Congreso), obviamente, vas a conseguir apoyo. Pero eso sirve siempre y cuando
quieras armar una fórmula de gobierno, pero si no haces eso, no te sirve de
nada. No hay mejor demostración de su propio fracaso que el adelanto general de
elecciones. Vizcarra ha fallado en todo. Probablemente sea el peor gobierno en
los últimos cien años.
Celeste Campos: ¿Le molestó que Luis
Solari lo haya llamado “creador de miedos”, además de “fatalista”. ¿Es usted
fatalista?
—No me causó ningún tipo de molestia
porque ahora Solari piensa como yo. El presidente tiene un propósito
autoritario al estilo chavista porque propone dos proyectos de ley para
someterlos a referéndum. Uno para adelantar las elecciones y otro para impedir
al ciudadano, que ejerce la presidencia, volver a postular. Pero si lo último
no se aprueba, esto podría volverse una dictadura y quedar así por mucho
tiempo. No me considero fatalista cuando hago análisis político. Seguramente no
tengo la razón, pero siempre trato de acercarme a la verdad.
Doris Callirgos: En el caso Odebrecht,
hemos visto involucrados desde empresarios hasta presidentes. El 6 de agosto,
Jorge Barata indicó que usted recibió 20
mil dólares provenientes de la Caja 2. Usted lo ha negado. ¿Le afectó
anímicamente?
—No me afectó mucho porque era una
infamia. Barata me relaciona con Odebrecht para desprestigiar la oposición
liderada por El Montonero, es por eso
que el ataque duró un día.
Celeste Campos: ¿Denunció a Jorge Barata
por relacionarlo con Odebrecht?
—No, prefiero esperar.
Doris Callirgos: Usted ha culpado a
Gustavo Gorriti de manipular información. ¿Cómo ha obtenido tanto poder el
director de IDL-Reporteros? ¿Cómo describiría su relación con este periodista,
que goza de simpatía por los sectores democráticos?
—No voy a responder otra pregunta sobre
Gorriti, sería una entrevista sobre él.
Doris Callirgos: Usted es considerado uno
de los periodistas más críticos a las gestiones de los últimos presidentes. Su
cercanía al fujimorismo, sin embargo, le ha jugado en contra. ¿Por qué la
mayoría de sus colaboradores en el portal de opinión El Montonero, que usted dirige, son próximos a este grupo político?
Usted va a decir que también hay otras líneas políticas, pero lo cierto es que
apoyó en su mayoría al fujimorismo. Eso se observa en las caricaturas.
—Cualquiera que critica a Vizcarra es
calificado como fujimorista o aprista. El portal es el único medio “plural” del
Perú y siendo un portal, en El Montonero,
los periodistas son de diferentes líneas políticas.
Doris Callirgos: ¿Aceptaría que el
fujimorismo tiene un pasado autoritario? ¿Qué comparte con el fujimorismo?
—Claro que sí. El fujimorismo tiene un
pasado autoritario por el 5 de abril (autogolpe de Alberto Fujimori) y por el
vínculo con la corrupción en el caso de Vladimiro Montesinos. Lo que sucede es
que en la política democrática no todo es blanco y negro. El fujimorismo
significó autoritarismo y corrupción, pero también significó la reforma
económica. Alberto Fujimori destruyó el chavismo e instauró un modelo económico
y, eso es lo único que comparto con el fujimorismo. Soy una persona de derecha,
pero creo en los proyectos de ideas y el fujimorismo no tiene ideología. Su
ideología es un estado de ánimo en función a las candidaturas de los Fujimori y
eso le hace daño al Perú.
Doris Callirgos: En una entrevista
mencionó que los únicos beneficiados con la propuesta del presidente Martín
Vizcarra de adelantar elecciones a 2020 serían los grupos radicales de
izquierda. ¿Por qué piensa eso si estos no tienen aceptación popular?
—Yo hablo de una estrategia comunista
caviar. La constitución en una república es sagrada. Todas las grandes
repúblicas que han mantenido la libertad en ciclos, han respetado su
constitución hasta la muerte. Por ejemplo, Estados Unidos. La única manera de luchar
contra la corrupción es manteniendo las instituciones, asegurar la continuidad
de estas y realizar cambios con las mismas. Pero en el Perú, cuando hay un juez
corrupto y se denuncia algo en su contra, este solicita todo tipo de reformas.
Y el objetivo de esto es controlar las instituciones. Tomar el poder de la
Fiscalía, del Poder Judicial, entre otros. Así llegó Chávez, con la reforma de
la justicia y la reforma política. Acá en el Perú pasa igual. Parte de esa
estrategia es el adelanto general de elecciones. Vizcarra quiere adelantar las
elecciones para controlar. Para que el Congreso no elija a los magistrados del
Tribunal Constitucional y no procese leyes determinadas. Por eso, como
republicano libertario, me opongo al adelanto general de elecciones.
Celeste Campos: En la plataforma Utero.pe, el periodista Luis Vélez
afirma que usted actuaba como propagandista/defensor del fallecido expresidente
Alan García. ¿Es cierto? ¿Tiene empatía con el APRA?
—A García lo defendí por una sola razón. Cuando Ollanta Humala y Nadine Heredia gobernaban, ellos querían una reelección conyugal. Es decir, Ollanta en el poder y la esposa candidata que llegue a la presidencia como Cristina Fernández de Kirchner. Pasan cinco años y luego vuelve el esposo. Ellos querían instaurar una dinastía que, en el fondo, era chavista. Es el presidente García quien dice: “No a la reelección conyugal”. Pero antes de eso, Alan García nos salvó de un chavismo, del chavismo que significó el Ollanta Humala del 2006 quien, prácticamente, era un soldado de Chávez. Hoy estamos en esta entrevista por Alan García. Hay libertad por García. Porque si Humala hubiera ganado en 2006, ahora no estaría vivo. Actualmente, no tengo ninguna empatía por el APRA. En general, yo simpatizo con todos los partidos que quieran salvar la Constitución y la República. Todo con la Constitución, nada sin ella.
—A García lo defendí por una sola razón. Cuando Ollanta Humala y Nadine Heredia gobernaban, ellos querían una reelección conyugal. Es decir, Ollanta en el poder y la esposa candidata que llegue a la presidencia como Cristina Fernández de Kirchner. Pasan cinco años y luego vuelve el esposo. Ellos querían instaurar una dinastía que, en el fondo, era chavista. Es el presidente García quien dice: “No a la reelección conyugal”. Pero antes de eso, Alan García nos salvó de un chavismo, del chavismo que significó el Ollanta Humala del 2006 quien, prácticamente, era un soldado de Chávez. Hoy estamos en esta entrevista por Alan García. Hay libertad por García. Porque si Humala hubiera ganado en 2006, ahora no estaría vivo. Actualmente, no tengo ninguna empatía por el APRA. En general, yo simpatizo con todos los partidos que quieran salvar la Constitución y la República. Todo con la Constitución, nada sin ella.
Doris Callirgos: ¿En
algún momento se sintió amenazado por sus críticas a diferentes partidos
políticos?
—No.
El único “ataque” que tuve fue el de Odebrecht, que lo único que busca es acallar una voz
opositora. Es una completa tontería.
Doris Callirgos: ¿Su ego es muy grande
como dicen? ¿No es el escepticismo lo mejor para un analista político?
—Todas las personas que hacemos trabajo
intelectual somos ególatras. En mi caso, trato de manejar mi ego. El
escepticismo es primordial y no se encuentra en lo que la mayoría dice o lo que
los medios venden. Te doy un ejemplo: entre los cinco fiscales supremos, el más
honesto y decente es Pedro Chávarry. Cuando investigaban una organización
criminal en el Callao —Los cuellos blancos—, el juez Ríos estaba conectado con las mafias
criminales del Callao. Interceptaron una llamada entre él y el expresidente de
la Corte Suprema de Justicia del Perú, César Hinostroza, quien se dedicaba al
tráfico de influencias, que no es organización criminal. Desde ahí lo
relacionan con Ríos y es llamado “cuello blanco”. Interceptaron una
conversación entre Hinostroza y Chávarry en la que Hinostroza le comenta que
será fiscal de la Nación y, que le conseguiría una reunión con periodistas,
entonces Chávarry asiste. Desde ahí Pedro Chávarry es vinculado con esa
organización criminal. Chávarry es un viejito verde y por eso lo liquidaron,
porque no lo podían controlar.
Celeste Campos: El Víctor Andrés Ponce de
hoy criticaría al Víctor Andrés Ponce dirigente izquierdista de la década de
1980. ¿Qué le diría? ¿No cree que le pueda estar pasando lo mismo? ¿Estar
equivocado con su apoyo a apristas y fujimoristas?
—Solo Dios y los imbéciles no cambian. Yo
fui marxista porque creí en esa ideología. Pero precisamente porque fui un
marxista honesto, me volví antimarxista. En los años 80, el marxismo destruía
familias y producía muertes. Un claro ejemplo es Venezuela. Hombres y mujeres
de ese país vienen a sufrir al Perú. ¿Cómo puedo seguir siendo marxista? Como
no soy Dios, no puedo ser tan imbécil. Yo no soy antifujimorista o antiaprista,
yo soy antimarxista.
Luego de
escucharlo, nos despedimos con un beso en la mejilla, agradecidas por la información
conseguida. No podía faltar la foto, la misma que nos pidió que le hiciéramos
llegar para que quede en el recuerdo.

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